Tron: Legacy
¿Cuál es la gracia de un Recognizer? ¿Aplastar programas con los piecitos? La verdad es que no son tan divertidos. Bueno, me acuerdo que en 1982 la secuencia de las motos de luz fue épica y… no tanto, más bien se veía pocamadre, pero no era tan emocionante. Y el campeonísimo Tron era el héroe porque le daba nombre al filme, ¿no? Bueh, en realidad el protagonista era Flynn. Y el villano tenía la voz de Enrique Rocha. Tron fue el triunfo de la forma contra la sustancia: un guión mediocre con un look neón inolvidable. Lo cierto es que yo amaba Tron a mis tiernos 9 años. ¿Cómo no hacerlo? Había tan poca oferta en los cines que de algo teníamos que colgarnos. El esfuerzo previo de Disney por entrarle a la caja de Pandora sci-fi desatada por Star Wars se llamó The Black Hole (1979), una película chafísima con robots y peleas de blasters que… también me gustó, claro, a mis tiernos 6-7 años. Pero no tanto como Tron, no. Tron me hacía alucinar de maneras insospechadas. Los videojuegos de la época eran muy limitados, pero recuerdo con particular cariño el Tron Deadly Discs para el Intellivision, que debí jugar obsesivamente hasta que adquirí mi NES por ahi de 1986. Sin embargo, en aquel bendito año de 1982 fue un fracaso de taquilla (y con la crítica), lo cual canceló la idea de una secuela o una serie animada para la televisión o una nueva edición de loncheras Aladdin. Así, sin apoyo de un estudio, la leyenda de Tron creció entre el reducido grupo de nerds que la veneramos en los ochenta. Algunos comenzaron a verle otros ángulos, se empezó a decir que se trataba de una cinta poco comprendida, con técnicas de VFX demasiado artesanales para el sistema de producción de los grandes estudios y múltiples homenajes a la aún incipiente cultura de los programadores, los SysOps y los hackers, previo al breaktrough cyberpunk de William Gibson con su novela Neuromancer. Yo creo que durante casi tres décadas ese extraño fenómeno de una película mediocre con visuales sobresalientes sí terminó golpeando algunas fibras de la cultura pop y acarreando un culto sólido --yo, desde mi humilde morada literaria, he ocultado referencias a Tron en al menos tres de mis cuatro libros publicados. ¿Vale la pena? Tron no es una obra maestra. Tron no es Blade Runner (del mismo año, ajá).
La presión geek debió servir de algo pues Disney, dueña de facto y de jurel de los derechos de Tron, desarrolló un videojuego en 2004 (Tron 2.0), y para esas fechas empezó a hypear una secuela. Por supuesto, era válido preguntarse qué había pasado con Kevin Flynn y Alan Bradley, y con el malévolo gusano corporativo Ed Dillinger. Pero siendo honestos, lo que los fans queríamos era volver a esos hermosos paisajes de electrones y luz neón. Tanques disparando y destruyendo polígonos. Motos de luz aplicando el viejo y estarrio Snafu. Duelos con discos de identificación. Y sí: Recognizers aplastando programas con los piecitos. Y con todas las monerías que pueden hacer las computadoras hoy día, ¡claro que queríamos ver esa actualización!
Bah, supongo que sí, la actualización visual de Tron: Legacy funciona. Y he dicho "supongo" porque, aunque mis ojos indican que todo lo que vi está supremo e increíblemente chingón, las dudas como fanboy me asaltan. "The Grid" es un sistema informático, claro que debe haber updates y mejoras. Pero estas no las hicieron los usuarios, no, sino los programas. Seguramente Flynn empezó todo, pero durante muchos años (durante muchos ciclos) quienes terminaron mejorando todo fueron los programas liderados por el culero de CLU. Y eso me pareció raro. ¿Por qué los programas querrían tener texturas orgánicas, tierra, agua, nubes? Hay una especie de lago o mar en Tron: Legacy. En el filme original, el Sea of Simulation es una cosa evidentemente digital, con polígonos y bla bla. Ahora todo es tan sofisticado que hasta tiene agua, de esa que moja, ya saben. Entonces, geekeando un rato en la soledad de mi butaca me pregunté: ¿por qué diablos una forma de vida sintética (un programa) que reniega de ideas religiosas (usuarios) quiere simular texturas orgánicas que, además, ni siquiera conoce? Por muy chingón y pulido que está el look de la secuela, no puedo dejar de pensar que hay un exceso en esa mezcla entre la atmósfera adentro del Grid y la atmósfera afuera del Grid. Si hay una explicación nerd me gustaría saberla, pero de momento no entiendo cómo es que una moto de luz no tiene "llantas" para un ambiente rural tronesco, cuando todo allá adentro es código y un dude con suficientes privilegios (como CLU) podría hacer prácticamente lo que quisiera.






