I'm filoso, baby!
Estoy seguro de que no me equivoco. Esta es la primera vez en la historia del cine en que el avance de una película inexistente tiene tanto éxito que los productores deciden realizar la película. Machete es la obra maestra de Robert Rodriguez. Todo lo que ha realizado hasta ahora lo arroja a una licuadora y nos hace tragar el resultado.
Es de muy mal gusto, está filmada con las nalgas, no tiene sentido alguno y contiene one-liners que serán repetidos hasta el cansancio por todos nosotros. Es una cascada de diversión sangunaria armada de tal manera que las escenas del tráiler falso se conecten en algo que pueda llamarse trama. Eso era lo que esperábamos y eso obtenemos. Rodriguez y su crew se meten en terreno espinoso al tocar el tema de la inmigración de una manera tan valemadrista y cagada. Es probable que ofenda a mexicanos y gringos por igual. Robert De Niro y Don Johnson matan ilegales, les escupen y los sobajan de todas las maneras posibles, pero son en realidad caricaturas del gabacho chaqueto de la frontera. El que apoya la crueldad de la Patrulla Fronteriza y el que teme le roben su trabajo de vendedor de hamburguesas. Aunque un discurso político no es lo que buscaba yo en Machete, la manera en que Rodriguez lo trata es mucho mejor que cualquiera de los intentos que han hecho cineastas mexicanos: la gran farsa de un país que ha sido construido con gente de otros países. Es la pura diversión y, cuando llegue el día del estreno, haré una reseña en forma.Mientras tanto debo decir que amo a Michelle Rodriguez.








